Por un momento, al leerlo me deje llevar por la nostalgia de eso momentos en los que tan intensamente disfrutaba de tu compañía, pero unido a esos gratos recuerdos también me vino a la cabeza el porqué me aleje de ti.
Hace unos meses te conocí, fue un momento que viví con especial intensidad, disfrutaba de nuestras charlas sobre la vida, proyectos, planes, de nuestras guerras dialécticas, y sobre todo las largas sesiones amatorias donde no solo se mezclaba una pasión desmedida sino la realización de un montón de deseos compartidos que no me arrepiento de haber vivido contigo.
Aún recuerdo nuestra última noche, habíamos quedado ese jueves para cenar en tu casa, yo llevaba unos días intentando estudiar beneficios fiscales sin mucho éxito, rondaba por mi mente tu forma de mirarme cuando me desnudaba para ti, tus mordiscos apasionados en momentos inesperados, la miradas indiscretas de tus vecinos cuando empezábamos los preámbulos en tu cocina, los movimientos del ascensor cuando me resistía a tus caprichos…Ese jueves por la tarde de vuelta a casa, me compre un conjunto de lencería, sabía que era algo que te hacía especial ilusión, reconozco que la lencería no es algo a lo que le de demasiada importancia en situaciones puntuales, pero para mi ya no eras algo puntual, sólo tenía que clarificar tu papel en mi vida, era evidente que me tenías hipnotizada con tu inteligencia y esa ruda ternura que me derretía, pero había algo que aún no terminaba de encajarme.
Esa noche llena de ilusión, me vestí con especial cuidado, no quería olvidar ningún detalle, crema hidrante para que sintieras mi piel más suave, mi colonia favorita por todos los rincones que solías inspeccionar, tanga minúsculo y un sujetador que resaltaba mis pechos, falda corta, camisa de seda, medias de liga y zapatos de tacón. Recuerdo que se me hacía tarde y me toco ir corriendo hasta el metro, tarareaba alguna canción de moda mientras subía las escaleras y te vi, mi corazón dio un vuelvo, me sentía tan ilusionada, mojada y excitada. Te acercaste a mi, me besaste rudamente mientras agarrabas fuertemente mi mano y me arrastrabas al primer rincón solitario que encontramos, sentía tus manos rodeando mi cuerpo, como me tirabas del pelo para morderme el cuello, me derretía esa morbosa situación pero mucho más, sentir ese deseo incontrolado que despertabas en mi.
No se como llegamos a tu cama, pero allí terminaste de desnudarme mientras nos besábamos y lamíamos. De sopetón me diste la vuelta mientras sujetabas mis manos a la espalda y sentí como me penetrabas por fin, no pude controlarme, no paraba de repetirte que no parases, y nuestras palabras, miradas, gemidos hicieron explotar nuestro deseo.
Me abrace a ti con enorme satisfacción observando tu mirada atenta, tierna, que irradiaba una luz especialmente cautivadora. Me besabas y abrazabas fuertemente mientras decías lo difícil que era encontrar esa compenetración y llegar a sentir tanto deseo, te sonreía y correspondía a esa idea cuando soltaste ese comentario tan clarificador que tanta gracia ha causado a mis amigas y conocidas en estos últimos meses.
Me dijiste que para la mayoría de hombres hay dos tipos de mujeres y que te resultaba difícil poder clasificarme, te pedí que me clarificará un poco más tan asumida teoría sobre el pensamiento masculino, y continuaste aclarándome cada frase, incorporando ejemplos asombrosos. Según dicha teoría, para los hombres, las mujeres son tipo A o tipo B: las tipo A son de gran belleza y atractivo, algo que los hombres desean independientemente de otros atributos, son aquellas por las que pierden la cabeza hasta volverse imbéciles y las tipo B son las viudas, recién separadas, divorciadas, solteras con unos añitos. Todas aquellas que se deje engatusar y pasen a formar parte de su harén.
Ante semejante comentario, me quede perpleja, te observe con desconcierto, mientras me vestía. Con educación y sin demasiadas palabras salí de aquella casa para no volver. Desde luego, yo si sabía que habías agotado el tiempo que te dedicaba en mi vida, borre tu email, tu móvil y pase página rápidamente.
Nada como dejar que el tiempo clarifique el lugar que tiene cada persona en nuestras vidas.
11 susurros inspiradores:
Pues así es la vida, hay un tipo de hombre que las mujeres deberíamos poder evitar pero.. siempre caemos víctimas del hechizo.
Besos
(Por cierto soy de quienes creen en lo especial de cada persona, independientemente de género, sexo y preconceptos varios)
Yo no hubiese sido tan educada. Le habría dado las gracias por los buenos ratos, y mientras me subía la falda le habría dicho que tenía ojos en la cara, pero que detrás de ellos, poco más. Y le habría añadido un... qué penita pena.
Y ahora... pues le hubiese respondido a lo del kimono con la versión cultureta de: que te den por donde amargan los pepinos :-)
Pero es que yo siempre he sido así, bastante animal para según qué cosas.
Besos, guapa.
p.s. no pienso que valga la pena, la verdad, porque esa clasificación sólo podría hacerla un gilipollas (uno de tantos), pero bueno, si folla bien pues como aquel. Para un rato bien, y à la prochaine.
¿Tipo A o tipo B? Mientras no seas como la hepatitis tipo C, que puede ser letal...
Esa manía que tienen algunos de clasificar a las personas, como si fuéramos tan simples.
Haces bien en digerir esta historia y pasar página, no vale la pena.
Un besazo cariño, y feliz 2010.
Hasta pronto
Es que los tios a veces somo. imbéciles y no nos callamos la boa.
Seguro que quiso hacerse el graciosillo y la cago.....
Si ya lo decía mi madre: "En boca cerrada no entran moscas".... En fin querida, si lo pasaste bien con él, el tiempo que duró, eso es lo que te llevas. Y ahora, "a otra cosa, mariposa"....
Un beso bien fuerte.....
joder, ya no sé ni escribir...coño. Quise decir boca y no boa.....
otro beso
Ya te decia yo que ese chico no era muy normal.. Lo malo es que seguro que muchos chicos estarían de acuerdo con él si conocieran esa teoría.
Para que luego digan que las mujeres somos complicadas... manda narices...
Mil besos, guapa.
Lo peor es que te clasifiquen en segunda fila, cuando has jugado como de primera...
Me temo que, con letras o sin letras, así nos clasifican todos. De cualquier manera... cómo sabes que no formabas parte del grupo de las que le vuelven loco?
Ah, ya caigo, dijo que no sabía en qué grupo ponerte. Has hecho bien.
Asco de tíos.
he leido atentamente, y creo que se columpió bastante, cometió un error muy grande. Quiero creer que queria expresar otra cosa, y metió la pata, y no supo explicarse.
No sería que entre esas dos mujeres que según el exite... ( que la verdad no se a que se refiere, no los entenderé nunca) hay un tipo de mujer que complementa el todo por el todo?
Si obviamente se equivocó, lo malo es que esa equivocación la cometió con una persona inteligente.
un beso enorme)
A mí, puestos a clasificar me salen hasta la Z y luego hay que volver y empezar AA, AB, AC y así, como las matriculas de los coches. Al final, si te enamoras de alguien, es porque no cabía en ninguna categoría ni le sentaba bien ninguna letra conocida. Gracias al diablo la vida resulta ser siempre mucho más complicada que una tertulia de Gran Hermano.
Hola preciosa. Preciosa historia la que nos cuentas, llena de pasión y sentimientos. Es curioso lo idiotas que podemos ser o parecer a veces cualquiera de nosotros, y sin duda él lo fue, pero lo que más me extraña es que no luchara por recuperarte (a no ser que realmente fuera un gilipollas). En fin me alegro de volver a leerte. Un beso fuerte.
Carl.
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