Después de un fin de semana tranquilo, dedicado a descansar y disfrutar de la compañía de amig@s, empiezo una semana de locura. El lunes a las 7 de la mañana ya estaba desayunando y preparándome para un día largo. Mañanita de oficina, llena de problemas varios y decisiones de última hora. A la hora de comer, viaje expres a Cuenca. Tarde de obligaciones laborales poco deseadas y una reunión con un compañero del grupo que terminó en paseo turístico por una ciudad encantada gris gris y en una cena atípica pero interesante. 
Llegada a Madrid más tarde de lo habitual, deseando descansar. Antes de dormir dejar cerrado el viaje del fin de semana y la graduación de hoy, no me van mucho esos formalismos pero habrá que recoger otro título más. Echaba de menos diversificar actividades, por fin vuelvo a ser la de siempre.
5 susurros inspiradores:
Qué bonitas las casas colgantes, verdad??
Sí, la verdad es que es bueno hacer cosas distintas. La linealidad es horrorosa, al menos a mí me lo parece.
Un besito, guapa, y que vaya todo bien :)
Nunca viene mal diversificar. Los cambios y el estrés continuadio agobian, pero de vez en cuando tonifican, despiertan, dan vidilla. Y lo mejor de todo es que depués de la tormenta ..., llega la calma.
Besos.
Carl.
A mi el día a día monótono me aburre sobremanera. Menos mal, que de vez en cuando me puedo "escapar" a hacer alguna que otra visita comercial, que si no....
Cuenca es una de mis visitas pendientes.
Un besote...
Nunca has dejado de ser tu misma. Hagas lo que hagas, tu eres especial y siempre lo serás.
Un beso enorme.
:)
por fin te pongo cara
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